jueves, 19 de noviembre de 2009







PREMIO NOBEL DE ECOLOGIA ES MEXICANO
Pocos lo saben, pero existe un premio tipo "Nobel" de Ecología. Este año lo ha ganado Jesús León Santos, de 42 años, un campesino indígena mexicano que ha estado realizando, en los últimos 25 años, un excepcional trabajo de reforestación en su región de Oaxaca, México.
El "Premio Ambiental Goldman" fue creado en 1990 por dos generosos filántropos y activistas cívicos estadounidenses Richard N. Goldman y su esposa Rhoda H. Goldman. Consta de una dotación de 150.000 USD ($2,154,000 M.N.) y se entrega cada año, en abril, en la ciudad de San Francisco, California (EstadosUnidos). Hasta ahora ha sido otorgado a defensores del medioambiente de 72 países. En 1991, lo ganó la africana Wangari Maathai, quien luego obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2004.
A Jesús León Santos se lo han dado porque, cuando tenía 18 años, decidió cambiar el paisaje donde vivía en la Mixteca alta, la "tierra del sol". Aquello parecía un panorama lunar: campos yermos y polvorientos, desprovistos de arboleda, sin agua y sin frutos. Había que recorrer grandes distancias en busca de agua y de leña. Casi todos los jóvenes emigraban para nunca regresar, huyendo de semejantes páramos y de esa vida tan dura. Con otros comuneros del lugar, Jesús León se fijó el objetivo de reverdecer los campos. Y decidió recurrir a unas técnicas agrícolas precolombinas que le enseñaron unos indígenas guatemaltecos para convertir tierras áridas en zonas de cultivo y arboladas. ¿Cómo llevar el proyecto a cabo? Haciendo revivir una herramienta indígena también olvidada: El tequio, el trabajo comunitario no remunerado. Reunió a unas 400 familias de 12 municipios, creó el Centro de Desarrollo Integral Campesino de la Mixteca (Cedicam), y juntos, con recursos económicos limitadísimos, se lanzaron en la gran batalla contra la principal culpable del deterioro: la erosión. En esa región mixteca existen más de 50.000 hectáreas que han perdido cinco metros de altura de suelo desde el siglo XVI. La cría intensiva de cabras, el sobrepastoreo y la industria de producción de cal que estableciól a Colonia deterioraron la zona. El uso del arado de hierro y la talaintensiva de árboles para la construcción de los imponentes templos dominicos contribuyeron definitivamente a la desertificación. Jesús León y sus amigos impulsaron un programa de reforestación. A pico y pala cavaron zanjas-trincheras para retener el agua de las escasas lluvias, sembraron árboles en pequeños viveros, trajeron abono y plantaron barreras vivas para impedir la huida de la tierra fértil. Todo eso favoreció la recarga del acuífero. Luego, en un esfuerzo titánico, plantaron alrededor de cuatro millones de árboles de especies nativas, aclimatadas al calor y sobrias en la absorción de agua. Después se fijaron la meta de conseguir, para las comunidades indígenas y campesinas, la soberanía alimentaria. Desarrollaron un sistema de agricultura sostenible y orgánica, sin uso de pesticidas, gracias al rescate y conservación de las semillas nativas del maíz, cereal originario de esta región.Sembrando sobre todo una variedad muy propia de la zona, el cajete, que esde las más resistentes a la sequía. Se planta entre febrero y marzo, que es allí la época mas seca del año, con muy poca humedad en el suelo, pero cuando llegan las lluvias crecerá rápidamente.
Al cabo de un cuarto de siglo, el milagro se ha producido. Hoy la Mixteca alta esta restaurada. Ha vuelto a reverdecer. Han surgido manantiales con más agua. Hay árboles y alimentos. Y la gente ya no emigra. Actualmente, Jesús León y sus amigos luchan contra los transgénicos, y siembran unos 200.000 árboles anuales. Cada día hacen retroceder la línea de la desertificación. Con la madera de los árboles se ha podido rescatar una actividad artesanal que estaba desapareciendo: la elaboración, en talleres familiares, de yugos de madera y utensilios de uso corriente. Además, se han enterrado en lugares estratégicos cisternas de ferrocemento, de más de 10.000 litros de capacidad, que también recogen el agua de lluvia para el riego de invernaderos familiares orgánicos.
El ejemplo de Jesús León es ahora imitado por varias comunidades vecinas, que también han creado viveros comunitarios y organizan temporalmente plantaciones masivas.

martes, 17 de noviembre de 2009


ACTIVIDAD 26. El surgimiento de una nueva Nación

Indicaciones:


  • Acceder al siguiente link:

http://www.radiounam.unam.mx/site/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=34&Itemid=30&limitstart=35

  • Dar click al audio con fecha 27 de febrero del 2009 (entrevista al DR. Orozco sobre su libro "Erase una vez una utopía").

  • Realiza un ensayo (ver guía didáctica) que dé respuesta a la pregunta:
¿Cómo nos volvimos occidentales?


  • Considera todos los temas que hemos visto en el curso.

  • Pon un título propio.

jueves, 5 de noviembre de 2009

miércoles, 4 de noviembre de 2009

martes, 20 de octubre de 2009

LA ÉPOCA DE LOS DESCUBRIMIENTOS




“Hay muchos tipos de mapas: mapas que tratan de representar la Tierra de acuerdo con principios matemáticos; diagramas simplificados y representaciones de paisajes mencionados en historias y canciones.
Pero todos los mapas, hasta los más científicos, implican cierto grado de imagi­nación. Los cartógrafos dibujan un país rosado, otro amarillo. Arrojaron una red sobre el mundo y llamaron a sus líneas latitud y longitud. Hoy, los cartógrafos están tratando de descubrir y dar nombre a otros planetas y sistemas solares. De allí que los mapas sean más que instrumentos para mostrar las líneas alrededor de tu propiedad o tu país. Los mapas dan nombres públicos a regiones que son misteriosas. Dan la sensación de que hay una ruta de Aquí hacia Allá (aunque Allá esté en el espacio exterior o en nuestra propia imaginación). Los mapas son otra forma de relatar historias.”
(Val Ross, El asombroso camino de los mapas, Tundra Books, Toronto, 2005)




ACTIVIDAD: La escritora Val Ross afirma: “Los mapas son otra forma de relatar historias”: *

1. ¿Qué historia nos relata el mapa aquí presentado titulado “The Age of discovery, 1340-1600”?; recréate en él y escribe algo acerca de la Era de los descubrimientos geográficos.

2. Sube la actividad al blog.


*Recuerdemos que el ser humano se explica su entorno y existencia creando y utilizando símbolos que representan algo. Así como al dibujar un árbol --que no es un árbol real--estamos solo representando una parte de la realidad, así los mapas no son la tierra, el mar o el espacio en sí, sino más bien sus representaciones. De igual forma, las rutas trazadas en dichos mapas son símbolos cargados de significado. Nos dicen algo de la historia de Occidente. ¿Qué te dice este mapa a ti?





lunes, 19 de octubre de 2009

martes, 13 de octubre de 2009

Entrevista imaginaria a Pieter Bruegel el Viejo





—En su obra podemos ver que su temática se centra en la vida de las aldeas o villorrios, en las vivencias de los campesinos. ¿Podríamos afirmar que usted es uno de esos personajes que pinta, es decir, que es usted gente de pueblo?
-Nada más erróneo. ¿Por qué piensa la gente que por pintar escenas de campesinos yo fui campesino? Soy como muchos artistas que han vivido en la ciudad pero que se ven atraídos por la vida rural.

—Y ¿por qué su interés por la vida rural si no comparte nada con ellos?
Mi actitud frente a la vida rústica, es decir, mi interés por retratar su cotidianidad, se debe a mi interés por la psicología del ser humano. Me explicaré. Es en la vida del campo donde la naturaleza humano se advierte con menor disimulo, libre de barniz artificioso y convencional, que en la vida y costumbres de los caballeros y gente rica pueden mostrar en sus retratos donde poco se puede ver, ya que son poses que esconden la verdadera esencia humana.

— ¿O sea que cuando los artistas quieren poner de manifiesto la insensatez de la condición humana, acostumbran a poner un modelo de la vida popular, como usted lo hizo al pintar “Los proverbios neerlandeses”?
—Así es. Pero no sólo retrato la insensatez humana con escenas cotidianas. También he pintado cuadros de desastres provocados por la guerra. Uno de ellos es el que titulé “El triunfo de la Muerte” que pinté en 1562. Ahí se pueden ver todos los horrores de la guerra, los homicidios y la violencia y el exterminio de todo lo viviente.

—Sí, conocemos esa obra suya, da una impresión de un terror sin fin. ¿De alguna manera podríamos afirmar que nos revela aquí con mucha intensidad los abismos de su época?
—Sí efectivamente, he vivido hambres, guerras y saqueos: la gran lucha contra Francia (1556-59), la guerra por la libertad de los Países Bajos (declarada precisamente en 1568), la agitación provocada por la Reforma religiosa de Martín Lutero, la lucha de las imágenes, la ejecución de los Condes Egmont y Hoorn, y finalmente la insurrección de las siete provincias holandesas. En pocas palabras, me tocó vivir el periodo más difícil y controvertido de la historia Flamenca. Muy, muy difícil…

—En su obra también se ven paisajes de otras latitudes. ¿Acaso estuvo en la Italia renacentista y qué efectos tuvieron sus viajes de los cuales se sabe muy poco?
—Antes que nada haré una aclaración: para la época en que viajé a Italia, (1550) los grandes pintores del Renacimiento habían ya muerto (Leonardo, en 1519; Rafael, en 1509; Botticelli, en 1510; Piero della Francesca, en 1492). De todas formas mi viaje fue muy fructífero ya que a mi regreso a mi patria, Holanda, cuatro años después, tuve mi mejor época como pintor. Sin embargo, mi mejor aprendizaje no fue en lo referente al estilo de pintar –mi estilo siempre ha sido único—, sino que gracias a la estrecha vinculación que tuve con el mundo humanista que tuvo sus gérmenes en el movimiento renacentista, pude ver con otros ojos. A esa experiencia se debe mi rica fantasía, mi profunda humanidad. Así nacieron mis cuadros de temas sacros, las alegres escenas inspiradas en la vida y fiestas campesinas. Imágenes que sigo conservando en mi memoria y con las cuales quisiera marcharme de este mundo. Porque la vida a pesar de todo tiene su parte bonita.


lunes, 12 de octubre de 2009

viernes, 2 de octubre de 2009

2 de Octubre no se olvida


"La violencia es el miedo a los ideales de los demás"

Mahatma Gandhi

miércoles, 30 de septiembre de 2009

La cultura árabe


La Cultura árabe

por Sofía Maaroufi*


Cuando hablamos de cultura árabe, hablamos de la historia de una tierra común a varios grupos al largo del tiempo, y que fue conquistada por los árabes.

Significado de la cultura

A cada sociedad corresponde una cultura. Así se sucedieron varias culturas que marcaron el tiempo (cultura romana, griega, helénica, india, faraónica, persa etc.). Del siglo VII al siglo XV, los árabes dominaron en todos los ámbitos (ciencias, filosofía, literatura). Durante estos ocho siglos, nunca fue puesta en duda la excelencia árabe. El origen etimológico de la palabra cultura en árabe es muy antigua. Significaba el arte de desarrollar el sentido de la lógica y el espíritu. Hoy en día, la cultura significa la elevación intelectual y social de los individuos y de las comunidades. A parte de representar el sincretismo de ideas, representa generalmente una ética del comportamiento y una moral que dictan el modo de vida de una sociedad. En resumen, la cultura es la síntesis de creencias, valores, idiomas, leyes, comportamientos y experiencias de una comunidad que le permite diferenciarse de otras.

Dos elementos fundamentales de la cultura arabo-islámica son la invariabilidades de sus fuentes absolutas y la abertura al cambio. Esta ultima se manifiesta en la riqueza y la diversidad de la actividad jurisprudencial musulmana. En este sentido, la expresión de « opinión diferente » es muy conocida de los musulmanes. La irreductibilidad de la cultura arabo-islámica está vinculada a la esencia del Islam que consiste tanto en la religión como en el modo de vida a adoptar. De este modo, el Islam se considera universal, completo, justo, realista, objetivo y diverso en la unidad[1].

La cultura arabo-islámica es muy diferente de los otros modelos culturales por su exclusividad. Por un lado, esta cultura tiene su origen en los valores del Islam que se encuentran en el Corán, el idioma árabe, y la jurisprudencia de los Ulemas (teólogos musulmanes). Por su parte, la cultura occidental está fundada en el pensamiento griego, las leyes romanas y el credo cristiano. Otro rasgo muy importante de la cultura árabo-islámica es el hecho de haber logrado el equilibro entre lo racional y lo espiritual.


Tradiciones y costumbres árabes

Teniendo claros los orígenes de la cultura arabo-islámica, hablaremos aquí de varios códigos culturales que caracterizan a los musulmanes de los países árabes. Obviamente se trata de patrones culturales generales que no se respetan en su totalidad, pero que reflejan la esencia de un mode de vida árabe.

El cuerpo.

La obsesión por la higiene corporal se remonta a tiempos mesopotánicos y egipcios donde se relacionaron las enfermedades con la suciedad. Se asocia la limpieza física con la pureza espiritual, como si la primera tuviera un efecto directo en el comportamiento. Así, a falta de agua limpia, se puede usar arena o piedras para lavarse. Como el agua no debe de tocar el cuerpo dos veces, las tinas casi no se usan y se privilegia la ducha simple. De este código cultural nacen los tradicionales hammams (saunas públicos) que se convirtieron en rituales familiares. De este modo, según el horario dividido por sexo, se juntan las personas para disfrutar de un sauna, exfoliación corporal y baño de aguas calientes (únicamente después de la limpieza completa). De esta misma manera, es una costumbre establecida la de ofrecer la posibilidad de lavar a un invitado. Hoy en día se propone al invitado que pase a ducharse sí lo desea, pero antiguamente era un ritual donde los anfitriones lavaban la cara, las manos y los pies del invitado. Es muy común en árabe referirse a los sanitarios como «la casa del agua» o «el lugar de descanso». La limpieza corporal se hace normalmente con la mano izquierda. Por esto solo se usa la mano derecha para comer.

Esta noción de limpieza corporal hace referencia a las abluciones, o purificaciones rituales que se ejecutan antes de un acto religioso. Como los musulmanes oran cinco veces al día, las abluciones son parte de lo cotidiano. Consistan en lavarse las manos, cabeza, boca y pies.

Las mujeres árabes dan una gran importancia a la estética y a los cuidados corporales. Para la depilación, preparan una masa hecha de azúcar y agua, y para perfumarse, usan agua de flor de naranja o agua de rosa (azahar). Los aceites de todo tipo son usados tanto por los hombres como por las mujeres para cuidar la piel. En Marruecos, se usa el aceite de argano para suavisar la piel después de bañarse.

El maquillaje femenino siempre fue tolerado en las sociedades islámicas y es además signo de minuciosidad. Las mujeres suelen delienarse los ojos con khol (polvo mineral mezclado con agua) y tatuarse con henna (hojas de una planta que deja un color rojo oscuro en la piel). En ocasiones especiales como una boda, las mujeres se reunen en una casa y se decoran las manos y los pies con diseños florales o tradicionales con henna. Tiene un significado de suerte y de felicidad. En este sentido, se tatúan también las manos y los pies los niños un día antes del ritual de la circuncisión como una forma de bendición.

En resumen, la estética y el higiene corporal se consideran como unos cumplidos hacia los otros. Es parte de la educción desde la infancia.


Convivencia.

La avaricia es el peor defecto para los árabes. En este sentido, suele no hablar de sus finanzas en público. Por otro lado, la generosidad es la virtud suprema. Dar lo mejor a sus invitados es natural, aun si implica privaciones. Podríamos decir que para los árabes, uno es rico por lo que da. Por ello, apegarse a los objetos es muy mal visto. En este sentido, no es conveniente glorificar de manera exagerada a alguien o algo. Entre más discreto es un elogio, mejor será recibido. Por ello, si está de visita en casa de alguien, suele no admirar en voz alta un objeto porque el anfitrión se sentirá obligado a ofrecerlo. Durante mucho tiempo, muchas cosas (agua, tierras, herramientas) eran de uso común a una tribu, un grupo familiar o una vecindad. La ropa y las joyas se prestaban para eventos especiales. Hoy en día, se conserva esta tradición de compartir. Un buen ejemplo es la boda. Representa el día más importante en la vida de una mujer (para los hombres es la circuncisión que ya mencionamos). Durante la fiesta que puede durar hasta tres días, la novia usara hasta diez vestidos diferentes, los cuales no comprará. Se contratará a una Ngefa (o casamentera) que lleva sus propios vestidos y joyas, y ella se encarga de arreglar y cambiar a la novia a lo largo de la fiesta. Otro ejemplo es la comida. No se come en público si no se puede compartir. Además, una costumbre árabe relacionada con la comida es la de siempre poner unos cubiertos de más en la mesa, en el caso de que llegara alguien a comer. También, el anfitrión suele seguir comiendo hasta que terminen sus invitados. De esta forma, los invitados no se sentirán apresurados para terminar. Recibir alguien con demasiado lujos no es conveniente porque demuestra al invitado que es extraño y es una forma de humillarlo. Todo está en la medida. La hospitalidad escandalosa es reprimida porque es una forma de dominación. De este modo, los enemigos serán recibidos como reyes para humillarlos. Como vemos, la generosidad es un valor muy importante para los árabes. Hay un dicho que dice que « el hombre más virtuoso es el que su mujer no tiene que abrir la boca ». Es decir que es un hombre muy detallista que piensa en todo lo que le podría hacer falta a su mujer, así que ella no necesita pedirle nada.


[1] La stratégie culturelle du Monde islamique, Organisation islamique pour l’Education, les Sciences et la Culture
-ISESCO-, 1997 En linea http://www.isesco.org.ma/index.php


*Graduada en Estudios Migratorios en la Universidad de Montreal